lunes, 15 de abril de 2013

El Expreso de Poli, una puerta abierta para entrar al rock por Marcelo Rossia

El Expreso de Poli, una puerta abierta para entrar al rock

En determinado momento traté de encontrar algo del programa radial de Poli Román y Pili Ponce. Lo que sea. Esperaba que en la web, algún blog me provea un archivo (un mp3 o lo que sea) con el programa que escuchaba al comenzar mi adolescencia. Busqué durante meses pero no tuve suerte. Nada de nada por un tiempo largo hasta que un día alguien inesperadamente me comenta que tiene un cassette con un programa grabado. Sabía que al escucharlo iba a revivir esos años y esperaba poder transportarme en el tiempo. Supongo que ese era el motivo de mi búsqueda. Esa necesidad que sentimos a cierta edad de volver a vivir algunas cosas. Dotando a la rememoración de posibilidades mágicas. Ya lo disfrutaba por adelantado. 
Recibo el cassete como quien recibe un tesoro y rápido me voy a escucharlo. Por suerte, hacía pocos meses había hecho arreglar mi centro musical en otro puro ejercicio nostálgico. Puse el cassette, me senté ansioso y lo único que escuché fue una serie de canciones mal enganchadas entre las que rara vez se filtraban no más de una o dos palabras de Poli. Entré sin mediaciones en una zona de angustia y decepción. ¿Por qué alguien había decidido no grabar la voz de los locutores? ¿Por qué alguien parecía darme algo para en el mismo acto quitármelo? ¿Tanta maldad había en las personas 
Se lo conté a algunos amigos que lo único que atinaban a hacer era mirarme sin interés y buscar una salida hacia temas de conversación un poco más interesantes para ellos. Así que durante unos días traté de olvidar el episodio. Pero el tema me esperaba, paciente.
 Al tiempo, y como para dar un corte a todo esto, decidí volver a escucharlo. Quizás, algo se me había pasado de largo. Lo escucho otra vez y nada. Pero justo cuando me disponía a dar por cerrado el episodio lo recuerdo todo en un solo instante.
Comienzo a recordar que la manera más común de conseguir música en mi adolescencia  era tener preparado un casette virgen a las dos de la tarde, hora en que empezaba "El Expreso". Escuchar el programa con devoción tratando de que Pili Ponce pisara lo menos posible la canción que queríamos grabar. Armar casettes con música para después pasar a amigos, musicalizar asaltos, para escuchar y memorizar las canciones. Compilados que escuché mil veces hasta que las cintas se gastaban, se enredaban dentro del radiograbador. Ahora parece imposible concebirlo, pero por esos años era el único programa de Rosario que le dedicaba algún tiempo al rock. Y había sólo tres radios: LT2, LT3 y LT8. Para ubicarnos, eran los años en los que los medios pasaban solamente música sacra durante la Semana Santa. Todos los medios de comunicación tenían interventores militares y había listas negras donde figuraban los músicos que no se podían difundir. 
Por eso supongo que a "El Expreso" le debemos nada menos que la aparición de un mundo nuevo e inesperado en su contexto. Al escucharlo cada tarde íbamos configurándonos como adolescentes, esa edad en la que nos independizamos del gusto musical de nuestros padres y comenzamos a buscar nuestra identidad en la música, la ropa, las lecturas. Era pasar de Alberto Cortés a Kiss, de los Teen Tops a Deep Purple, un salto al vacío, un salto maravilloso. 
Pienso ahora que cada época tiene su propia metodología para conseguir música. Los monarcas tenían a sus músicos de cámara, a fines del Siglo XIX aparece el gramófono, ahora se puede descargar música de la web. A fines de los años 70, cuando entré en la adolescencia, la música se conseguía escuchando la radio con un cassete preparado para grabar la canción que nos gustaba. El TDK (marca líder) era el reservorio de nuestra cultura adolescente. 


Sin ningún conocimiento de sociología ni historia económica puedo sospechar que el precio de los discos era muy elevado en aquel momento porque realmente era muy difícil encontrar amigos que tuviesen los vinilos originales. He charlado con gente de diferentes realidades económicas y siempre encuentro que grabar esos cassetes era la práctica más frecuente. Con suerte aspirábamos a un par de vinilos o cassetes al año y, siempre, luego de muchos ahorros, de caminar y no tomar el colectivo para ir al colegio.
Por eso "El Expreso" fue más que un programa de radio para esos muchos que fuimos adolescentes por esos años. Fue conocer el rock, conocer a Kiss y a Queen. Fue participar con total inocencia y entrega de la batalla musical (un truco publicitario que funcionó de maravillas) propuesta por Poli: Kiss versus Queen. A los chicos nos gustaba Kiss, a las chicas Queen (sí, ya sé, era un mundo simplista pero eso también tenía cierto encanto).  Sentíamos que la nación teen participaba de esa batalla y sigo creyendo que fue así, que esa ocurrencia aún funciona como una contraseña para quienes pertenecemos a esa generación. 
Como se sabe, esos años no eran fáciles para quienes estaban en los medios de comunicación. Censura, presiones, tipos que bajaban línea y letra. Por eso siempre me gusta recordar dos cosas del programa: los pequeños vericuetos que encontraba Poli para saltar ese cerco.
Un primer recuerdo es esa práctica de anunciar una canción y en realidad pasar otra. Anunciar un corte de difusión de Valeria Lynch, por ejemplo, que no molestaba a los interventores de turno y pasar en su lugar una canción de Pappo's Blues. Es decir, la lista de canciones que iba a Sadaic era la que el Comfer de su época recomendaba pero la música que nos regalaba a sus oyentes era la que él quería que escucháramos. Cumplía con la parte burocrática que le exigirían pero a nosotros nos regalaba una realidad llena de lo que considerábamos buena música. 

El segundo recuerdo tiene que ver con un cambio de paradigma. Para su público adolescente, la radio (y los medios en general) tenía un sentido vertical. Bajaba de algún lado hacia nosotros y a la vez era algo intangible, inalcanzable. Un simple micro que se titulaba "Vos sos el Disc Jockey", donde se invitaba a oyentes a musicalizar un fragmento del programa, era la contrapropuesta de Poli Román. Descendía del limbo a la tierra, nos dejaba elegir la música y nos dejaba explicar por qué habíamos elegido esas canciones. Un gesto sencillo y para nada pretencioso que nos hacía soñar con tener nuestro propio programa alguna vez. Apuesto con bastante seguridad a que esa fiebre de varios años después de las FM truchas con decenas de programas under tiene su origen o su condición de posibilidad en ese micro de Poli Román. 
Ahora bien, ¿estoy diciendo que Poli Román era una anticipación del Subcomandante Marcos? En absoluto. Poli Román era un empresario que tenía un programa de radio, una disquería y organizaba recitales. Usaba muchos (todos los que podía) trucos publicitarios para engancharnos, para tenernos ahí, al pie. Y lo lograba. La cuestión es que aquí la aparición de un rédito comercial no envilece para nada su trabajo. Era un empresario, un promotor cultural dirían ahora, que manejaba su negocio y al mismo tiempo nos mostraba un mundo. O mejor aún, su negocio consistía en mostrarnos un mundo nuevo, el de la cultura rock. Organizó recitales, fue manager de bandas, hizo radio, televisión, editó una revista, tuvo una disquería. Todas profesiones que, más o menos bien manejadas, pueden ser fructíferas tanto económica como culturalmente. 


Al parecer, según comentan colegas suyos, fue un tipo muy perceptivo con lo que podía gustarnos, atento a las nuevas tendencias. Cuentan que desde sus primeros años como locutor en LT3 ya buscaba una posibilidad de organizar recitales, una oportunidad para hacer un programa suyo, de dejar de ser sólo el locutor de los programas de otros. Toda una suerte para nosotros que ese soñador (así lo describen muchos que lo conocieron de cerca) haya sido al mismo tiempo un tipo con los pies bien puestos en la tierra, capaz de hacer realidad esos sueños. También fue eficaz en el diseño de festivales, shows y recitales. No es poco: los adjetivos soñador y eficaz muchas veces parecen antónimos. 
El encuentro de esas dos cualidades nos permitió tener por unos años a Poli Román con nosotros. Conocer una música y unos músicos que luego nos acompañarían por siempre. Acercarnos a la radio como una productora de contenidos para nosotros, esos adolescentes que estábamos buscando algo.
Es cierto que nuestra generación hubiera llegado al rock de todas maneras, es una marca de época, me atrevo a decir que era casi un destino. Pero no es menos cierto que fue bueno tener a alguien como Poli Román para que nos fuera abriendo el camino.

Un tal Poli Román

Urbano Antonio Romagna, más conocido como Poli Román, nació en mayo de 1944. Desde su adolescencia comenzó a desarrollar una suerte de vocación por la presentación de números artísticos en el salón del Club Cosmopolita del barrio donde nació. A mediados de 1965 incursionó en la radio, fue LT3 la emisora donde dio sus primeros pasos como locutor de turno. De ahí en más, la carrera de Poli Román ante el micrófono no tuvieron solución de continuidad y de manera simultánea comenzó a trabajar fuertemente como productor en contrataciones artísticas.
Como locutor estampó su voz en Polilandia, el mundo de Poli Roman, por LT3, La hora de las ofertas, secundado por Angelita Moreno en LT8, La guarida de Fortunata, en LT2, Policosas en LT3, Show del hogar donde aparece por primera vez Pili Ponce, luego La cueva joven también con Pili en LT3 que luego se muda a LT2 cambiando el nombre a La Cueva y finalmente El Expreso.
Su incursión en la pantalla chica se dio en 1971. Condujo: Caminando con Olmedo, en Canal 5, ciclo en el que lo acompañaba Arturo Guntero. Más tarde también en ese canal montó La cueva, en simultáneo con sus emisiones radiales y finalmente hasta antes de su fallecimiento Musical Show por Canal 3.
Fue el formador de generaciones de rockeros y le dio un espacio a esa música que por aquellos años estaba vedado en los medios. Fue productor de grupos como Los Grillos, Los Dangers años más tarde Cristian Roth y organizó eventos junto a Oasis, Pablo el enterrador y algunos otros grupos.
La lista de bandas que trajo a tocar a Rosario incluye a Almendra, Pescado Rabioso, Arco Iris, Aquelarre, Sui Generis, Pappo, Manal, Los Gatos, Billy Bond , Vox Dei, entre muchos otros. 
Además, montó grandes shows en los bailes de carnaval, los famosos pic-nic de Carcaraña (al estilo de Woostock) y los míticos encuentros rockeros del cine Real.


10 comentarios:

  1. Creo que hay algunos errores, ¿cual fué la disqueria ? donde estaba? El Expreso fué por LT8. Creo que La Hora de las Ofertas fué un programa conducido por Oscar Carlos Borgui años antes. Creo que el programa de LT8 con Angelita Moreno siempre fué "El Mundo de Cristal" que finalmente hizo en pareja al aire con Ercilio Pedro Gianserra. Antes de El Expreso los programas de Poly NO ERAN EN ABSOLUTO ROCKEROS, sinó que estaba en la línea musical de Aj, El Tren de Show Salinas y muchos otros.

    ResponderEliminar
  2. Inolvidable Poli Román en los radiales La Cueva Joven y El Expreso. Recuerdo que la cortina musical que cerraba La Cueva Joven era el tema Camino a San Francisco, y sino lo interpretaba
    Bingo Reyna era por Freddy Solo. Y lo recuerdo perfectamente porque en casa lo grabé con un Geloso y lo escuchaba a cada rato.

    ResponderEliminar
  3. Sergio, me gustaria saber si fianalmente conseguiste un cassete con el programa de Poly, por que yo tengo un TDK con la grabacion completa de una hora del año 79 en LT8 cuando Poli hacia EL EXPRESO DE LA NOCHE. Si te interesa escribime a: rec971@gmail.com

    Saludos Jorge Chiappe

    ResponderEliminar
  4. Más que una nota este es un emotivo documento gráfico de nuestra historia rockera. Muchas gracias por publicarlo, Marcelo.

    ResponderEliminar
  5. Hola , muy lindo recuerdo, por esos años 70´, más precisamentente 74 ,con mi esposa estábamos en la feria artesanal que se armaba en ese entonces sobre la calle San Martín en la plaza Pinasco , antes que se construyera el actual centro cultural Fontanarrosa (ex Bernardino Rivadavia) , y fuimos al programa de TV de Poli a hacer una promoción (chivo) de la feria.Eramos tan jóvenes ,jaja. En la actualidad estamos en la Feria Mercado de Pulgas del Bajo.

    ResponderEliminar
  6. La primera emisión de "El expreso" fue un miércoles de 1980, a la hora 22, por LT8. No logro recordar qué fecha, pero sí, que lo anunció Poli al mediodía en "Noticiero Tres" - antecesor de "De 12 a 14" - y escuché la primera parte del programa bajo la ducha. Yo tenía 14 años.

    El programa era nocturno, de 22 a 24 y de lunes a viernes. Después se mudó a las tardes y allí se sumó Pily Ponce. Escuchar el programa de la tarde (que empezó de 14 a 16 y luego se estiró hasta las 17) era practicar una religión; estuviéramos donde estuviéramos y fuéramos adonde fuéramos, siempre alguien llevaba una radio para escucharlo.

    ¡Si habremos conocido canciones e intérpretes con ese programa! Por ejemplo, NIkka Costa. ¿Qué corno habrá sido de la vida de esa pibita que tenía 8 ó 9 años y que era hija del director de orquesta Don Costa? Seguro que sigue cantando y que en Google encontraré noticias de ella, si me lo propongo.

    ¡Hasta en la escuela comentábamos que en "El expreso" habían pasado tal o cual tema! Era tal nuestra fidelidad que a la escuela, también, el gordo Fabián Pautasso llevaba una radio... ¡sólo para escuchar cinco minutos en dos recreos! Y a escondidas, claro, porque era la escuela y eran los muy tempranos '80, sin democracia aún..

    Pasado un tiempo volvieron a hacerlo de 14 a 16 pero restituyeron la edición de la noche, de 22 a 24. Pero un día Poli se fue al cielo y quedó Pily sola para hacer sólo el de la tarde, otra vez. Y en algún momento, se terminó. Como todo; sobre todo, como todo lo bueno.

    Pero Poli y "El expreso" están en mi memoria. Y en mi corazón. O sea, en mi vida. Poly y Pili fueron los que me presentaron a cientos de intérpretes y de canciones, obrando casi como celestinos para que me enamorara del rock y ciertos derivados. Fueron los que a la hora de la siesta del 8 de diciembre de 1980, me dieron la noticia de que John Lennon se había ido a contarle a Dios cómo se le ocurrió componer "Beautiful boy". Me acuerdo como si fuera hoy: estaba en el patio de la casa de mis viejos como era la casa antes, sentado contra la pared que daba al patio de la casa de Beatriz. Por algo era que no quise ir a la escuela, esa tarde... Tenían que ser por boca de ellos que me enterara de tamaña noticia... Y hoy que trabajo para La Ocho, me siento honrado porque allí empezó todo. Y no sé si mi amor irredento por la radio no nació allí y gracias a ellos, también...

    Gracias por este recuerdo. Abrazo y saludo grande.

    Guillermo Clausi (desde San Lorenzo)

    ResponderEliminar
  7. La primera emisión de "El expreso" fue un miércoles de 1980, a la hora 22, por LT8. No logro recordar qué fecha, pero sí, que lo anunció Poli al mediodía en "Noticiero Tres" - antecesor de "De 12 a 14" - y escuché la primera parte del programa bajo la ducha. Yo tenía 14 años.

    El programa era nocturno, de 22 a 24 y de lunes a viernes. Después se mudó a las tardes y allí se sumó Pily Ponce. Escuchar el programa de la tarde (que empezó de 14 a 16 y luego se estiró hasta las 17) era practicar una religión; estuviéramos donde estuviéramos y fuéramos adonde fuéramos, siempre alguien llevaba una radio para escucharlo.

    ¡Si habremos conocido canciones e intérpretes con ese programa! Por ejemplo, NIkka Costa. ¿Qué corno habrá sido de la vida de esa pibita que tenía 8 ó 9 años y que era hija del director de orquesta Don Costa? Seguro que sigue cantando y que en Google encontraré noticias de ella, si me lo propongo.

    ¡Hasta en la escuela comentábamos que en "El expreso" habían pasado tal o cual tema! Era tal nuestra fidelidad que a la escuela, también, el gordo Fabián Pautasso llevaba una radio... ¡sólo para escuchar cinco minutos en dos recreos! Y a escondidas, claro, porque era la escuela y eran los muy tempranos '80, sin democracia aún..

    Pasado un tiempo volvieron a hacerlo de 14 a 16 pero restituyeron la edición de la noche, de 22 a 24. Pero un día Poli se fue al cielo y quedó Pily sola para hacer sólo el de la tarde, otra vez. Y en algún momento, se terminó. Como todo; sobre todo, como todo lo bueno.

    Pero Poli y "El expreso" están en mi memoria. Y en mi corazón. O sea, en mi vida. Poly y Pili fueron los que me presentaron a cientos de intérpretes y de canciones, obrando casi como celestinos para que me enamorara del rock y ciertos derivados. Fueron los que a la hora de la siesta del 8 de diciembre de 1980, me dieron la noticia de que John Lennon se había ido a contarle a Dios cómo se le ocurrió componer "Beautiful boy". Me acuerdo como si fuera hoy: estaba en el patio de la casa de mis viejos como era la casa antes, sentado contra la pared que daba al patio de la casa de Beatriz. Por algo era que no quise ir a la escuela, esa tarde... Tenían que ser por boca de ellos que me enterara de tamaña noticia... Y hoy que trabajo para La Ocho, me siento honrado porque allí empezó todo. Y no sé si mi amor irredento por la radio no nació allí y gracias a ellos, también...

    Gracias por este recuerdo. Abrazo y saludo grande.

    Guillermo Clausi (desde San Lorenzo)

    ResponderEliminar
  8. Gracias por el material!

    https://soundcloud.com/amil-rosario/a-mil-especial-el-expreso

    ResponderEliminar
  9. Gracias por el material!

    https://soundcloud.com/amil-rosario/a-mil-especial-el-expreso

    ResponderEliminar
  10. Hola Sergio, la verdad es que hoy me levante con el recuerdo de "El Expreso de Poli", creo que es el resultado de haber encontrado entre cosas viejas, algunas cartas de chicos y chicas que conoci (en forma epistolar) gracias a ese programa. Sabes que cuando corrian esos años (los 80) yo vivia en el campo, las dos de la tarde era uno de los momentos del dia mas esperados, era como entrar en un mundo magico, donde se hacian reales muchos sueños y donde cada tema traia una sensacion diferente en la monotonia campestre. Tengo los mejores recuerdos de Poli y Pili, solo recuerdos en mi mente y en mi corazon, la compañia, las risas, y el hacerme bailar como una loca sola cuando todos dormian la siesta. "El contrapunto" mi seccion favorita y tambien cuando leian las cartas de los oyentes. Sin dudas, me encantaria volver a escucharlos, algo, una grabacion, aunque sea un poquito.... .- Gracias!!

    ResponderEliminar